Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo francés. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
El diseño del salón, dentro de una estética minimalista, revela detalles llenos de vida. Los característicos paneles blancos y las marcadas líneas rectas configuran un esquema francés simétrico y ordenado. Sobre el puro tono blanco como protagonista, el diseñador ha logrado una hábil combinación entre el azul fresco y el amarillo cálido, dotando a todo el espacio de una atmósfera que, aunque serena, irradia un cálido aire cotidiano.

El comedor está impregnado de un refinado sentido ceremonial a la hora de comer. La perfecta combinación de mármol, metal y piel, junto con los toques de color aportados por las sillas azules y el arreglo floral amarillo, dan forma a un ambiente acogedor y sofisticado. En la pared, un gran mural paisajístico, con su amplio encuadre, resalta aún más las cualidades espaciales, luminosas y abiertas del lugar.

En el dormitorio principal, la pared del cabecero se decora con revestimientos en latón y marcos del mismo tono, creando un efecto armonioso y añadiendo al espacio un toque retro. El armario, de diseño empotrado para optimizar el espacio, cubre plenamente las necesidades de almacenaje diarias.

El segundo dormitorio incorpora abundantes tonos verdes frescos, que realzan una atmósfera ligera y dinámica. El balcón con ventana panorámica, combinado con cojines amarillos y blancos y una bandeja de té, ofrece a sus ocupantes un rincón cómodo y relajante donde descansar.

El estudio, con sus ventanales de piso a techo, goza de una excelente iluminación natural. Además del escritorio y la silla, junto a la ventana se ha colocado un sillón masajeador, pensado especialmente para ofrecer al propietario, que pasa largas horas ante el escritorio, una eficaz solución de alivio.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral de estilo francés. Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios en la sección de comentarios.



