Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo americano. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para descubrirlo juntos!
En el lado del balcón del salón, la zona del lavabo y la encimera de la lavadora se alternan en distintas alturas; todo el espacio disponible en la parte superior está equipado con armarios a medida, logrando combinar estética y funcionalidad. El suelo está revestido con baldosas de mosaico en tonos azules, que armonizan con la paleta cromática general.
El papel pintado rosa del fondo del sofá presenta partículas de tamaños irregulares, con una textura excepcional; en la pared se han instalado tres apliques redondos agrupados, que junto con un conjunto de luces empotradas en el techo, crean una atmósfera luminosa delicada.

El comedor y el salón comparten un mismo espacio continuo; en el comedor se ha diseñado una vitrina simétrica que delimita el área, integrando almacenamiento y exposición. Entre los módulos de la vitrina se ha incorporado una pared de fondo, revestida con otro papel pintado del mismo tono que los muebles, mientras que los bordes están rematados con vidrio espejado de estilo retro. Esta variación de materiales aporta mayor riqueza y profundidad al espacio.


La mesa de comedor combina una superficie de madera con patas negras mate; las sillas son de cuero, en tonos que armonizan y complementan la mesa. Dado que el fondo presenta una gran riqueza en colores y texturas, se optó por mantener un tono más sobrio y discreto para la mesa y las sillas. En cuanto a la decoración mural del comedor, se eligió un retrato de figuras en tonos cálidos, realizado especialmente por un artista, que contrasta con el papel pintado y los colores de los muebles; incluso el marco fue seleccionado tras múltiples pruebas y comparaciones, prestando atención a cada detalle.

El dormitorio secundario presenta una paleta de colores clara y elegante: paredes de látex en tonos neutros combinadas con decoración sencilla, tiradores de puertas en color champán y cortinas de terciopelo amarillo pálido, lo que realza aún más la sensación de delicadeza y refinamiento del ambiente.

Para el suelo de la cocina se eligieron baldosas de mosaico en blanco y verde; esta combinación aparentemente irregular resulta, en realidad, fruto de un cuidadoso diseño por parte del arquitecto.
Los armarios presentan puertas de color gris, acompañadas de tiradores en bronce antiguo.

El baño responde a las necesidades de almacenamiento de toda la familia; dado que el espacio de la ducha es limitado, se optó por una cortina de ducha semitransparente con efecto ondulado, adornada con accesorios dorados que refuerzan el estilo, logrando así que hasta este pequeño baño luzca elegante y bien cuidado.

Con este proyecto de diseño en estilo americano concluimos la presentación. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tu comentario y participar en la conversación!

