Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
El diseño del vestíbulo, exquisito y cuidado, convierte los pequeños lujos cotidianos en parte de la experiencia diaria.

La paleta cromática del salón refleja el buen gusto de sus propietarios; el conjunto se articula sobre tonos serenos de beige y gris café, a los que se añaden toques de negro, un elegante verde grisáceo y el brillo metálico del cobre, logrando así un aire sobrio y lujoso. La esencia del lujo radica en la funcionalidad intrínseca de los objetos, y en el diseño se ha buscado siempre ese núcleo pragmático.

El comedor se sitúa junto al salón; la luz que entra desde el balcón garantiza una iluminación adecuada durante las comidas. Siguiendo la paleta de grises y cafés del salón, el armario contiguo responde a las necesidades de almacenaje cotidiano. Sobre él, piezas decorativas y cuadros añaden, con sutileza, un toque que revela la búsqueda de una vida refinada por parte de sus dueños.

El espacio combina una cocina cerrada con muebles empotrados, minimizando al máximo la sensación de opresión que podrían generar los muebles sobre el área habitable.

El dormitorio se realza con detalles decorativos frescos, lo que aumenta su calidez y sofisticación.

En el baño, el diseño integral de paredes, techo y suelo en tonos oscuros, combinado con juntas blancas, otorga al espacio una mayor sensación de profundidad y volumen.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño de interior en estilo minimalista. Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios en la sección de comentarios.



