Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
La pared de fondo del salón, frente al sofá, se ha pintado en un tono gris claro y se ha complementado con sencillas obras de arte colgadas; la alfombra y las cortinas en distintas tonalidades de gris se armonizan entre sí, otorgando a todo el espacio una sensación de sobriedad y amplitud.

Las paredes del dormitorio principal lucen un verde grisáceo más fresco; junto con la cama de estilo rústico y el suelo de madera, el ambiente adquiere un toque natural. La mesilla de noche ha sido sustituida por una estantería, lo que permite al propietario leer cómodamente desde la cama.

En la cocina se ha optado por una distribución de muebles en forma de L: el suelo en gris claro se combina con azulejos blancos pequeños, mientras que los armarios altos blancos y los muebles inferiores de tonalidad oscura dotan a la estancia de una marcada jerarquía visual.

El baño cuenta con una separación clara entre las zonas húmeda y seca; la cabina de ducha, de diseño romboidal, se sitúa en la esquina, flanqueada por dos lavabos de tonalidad madera y el inodoro. El espejo del baño se ha transformado en un mueble‑espejo, y se ha incorporado iluminación oculta en la base, aportando un toque aún más moderno.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!

