Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo ecléctico; ¡sigue leyendo junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón presenta el blanco como color principal, combinado con tonos de baja saturación como el verde oscuro, el rojo vino y el rosa sucio, lo que aporta al espacio un efecto visual vibrante y lleno de vida.


En el comedor, las paredes blancas se ven realzadas por toques de rosa y verde que recorren toda la estancia, en contraste con el aparador retro de color negro.

La cafetera, los altavoces y los objetos decorativos colocados sobre el aparador añaden a este hogar un mayor sentido de historia, convirtiéndose además en un rincón ideal para exhibir y organizar pertenencias.

Entre la cocina y el balcón de uso diario se ha instalado una puerta de vidrio translúcido, que mantiene la visión abierta mientras permite que entre la mayor cantidad posible de luz natural.

El dormitorio de la hija está dominado por el color rosa; las paredes presentan una división cromática vertical, con intercalaciones de verde entre el rosa y el blanco, lo que enriquece el efecto visual en los detalles. El techo está perfilado con molduras de poliuretano, aportando al espacio un toque más refinado y elegante. Las cortinas también siguen una combinación cromática vertical, armonizando perfectamente con el juego de colores de las paredes.

En el dormitorio principal, las cortinas de terciopelo en tono verde esmeralda confieren al ambiente un aire retro, sereno y confortable.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo ecléctico. Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE.



