Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo cremoso; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
La paleta de colores morandi, de baja saturación, en la sala de estar aporta interés al espacio sin resultar demasiado llamativa.

La combinación cromática del salón gira en torno al sofá principal, de color verde, preferido por los propietarios; el marrón y el rosa se contraponen entre sí, mientras que el beige y el amarillo claro establecen transiciones suaves, y las almohadas azules sirven como toques decorativos que iluminan todo el ambiente. El uso de los cuatro tonos —rojo, amarillo, azul y verde— hace que el espacio sea más rico y lleno de vida.

Se ha unificado el dormitorio principal, el vestidor y el cuarto de almacenamiento en un único gran espacio, utilizando divisiones de madera que lo dividen sin restar luminosidad ni sensación de amplitud. La partición junto a la cabecera de la cama, al tiempo que preserva la continuidad espacial, otorga al área de descanso una sensación de recogimiento y seguridad. En todo el dormitorio se ha optado por una paleta de tonos tierra, que transmite seguridad, confort y calidez, mejorando así el ambiente y favoreciendo la calidad del sueño de los propietarios.


El segundo dormitorio se articula principalmente en grises y tonos madera, creando así una atmósfera de descanso sencilla y relajada.

La cocina sigue la línea cromática general del hogar: la combinación de grises y blancos transmite siempre una sensación de limpieza y orden. Las dos bancadas dispuestas a ambos lados permiten una organización lógica en la preparación de los alimentos, haciendo que el trabajo en la cocina fluya con orden y eficacia.

El comedor y el recibidor comparten el mismo espacio. El mueble de zapatos, de altura variable, no solo aporta armonía estética en la circulación, sino que también permite colocar objetos decorativos favoritos de los propietarios y facilita guardar llaves y otros pequeños efectos al entrar en casa.

La mesa y las sillas del comedor, combinadas con un papel pintado de tonalidades oscuras, desprenden un encanto clásico y refinado. Las obras de arte colgadas en la pared entrelazan de forma artística la moderna lámpara suspendida con la mesa de estilo retro, logrando una transición muy armoniosa.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo cremoso. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

