Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
La decoración del salón resulta sumamente agradable desde el momento en que se entra: con un estilo de tonos claros, luce muy moderno, y además se han incorporado numerosas plantas, evitando que el espacio parezca demasiado apagado y aportando vitalidad. El salón completamente blanco, incluso con una considerable cantidad de muebles, sigue transmitiendo una sensación de minimalismo.

El balcón también ha sido cerrado, lo que aumenta la sensación de amplitud y luminosidad del salón, al tiempo que amplía su superficie útil. Cerca del gran ventanal se ha colocado una silla hamaca, cómoda y relajante.

Detrás de la mesa de comedor se encuentra un mueble auxiliar diseñado para almacenar vajilla; en su parte central se ha dejado un espacio abierto, mientras que en uno de los laterales se han dispuesto dos estanterías para botellas de vino, aprovechando así el área vacía para colocar utensilios ocasionales.

La cocina cuenta con una disposición en forma de L, manteniendo el blanco como color predominante; sin embargo, no es totalmente blanca: las paredes y los muebles están decorados con tonos contrastantes de negro y madera natural, lo que aporta mayor profundidad y una clara división espacial.

En el dormitorio, se ha utilizado una pintura de diatomita en tono verde claro como pared de fondo, y se ha prescindido del tradicional cabecero convencional, sustituyéndolo por una zócalo de madera natural que ayuda a ampliar visualmente el espacio. A ambos lados de la cama se encuentran mesillas de noche y un elegante tocador; en definitiva, esta decoración resulta realmente acogedora y confortable.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios e interactuar con nosotros en la sección de comentarios.



