Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo japonés; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
El salón, al contemplar el espacio en su conjunto, parece presentar una narrativa sencilla; sin embargo, este diseño devuelve la esencia del pensamiento a la vivienda.

Dentro de un marco suficientemente limpio y ordenado, las plantas verdes, los cuadros decorativos, los textiles y los muebles actúan como toques de color y detalles que aportan dinamismo al ambiente, permitiendo así desarrollar plenamente la percepción del espacio y ofrecer a sus habitantes una experiencia espiritual ligera y placentera.

El blanco representa tanto la simplicidad extrema como la profundidad. Sobre este fondo blanco, las superficies de madera natural de los armarios y el suelo añaden calidez y espontaneidad a un espacio etéreo y elegante.

En el dormitorio, sobre un fondo puro y elegante, la comodidad y la libertad crecen con tranquilidad, centímetro a centímetro, entre luces y sombras. Un suave tatami, una mesita de té y algunas sillas con respaldo conectan el espacio con actividades como tomar el té o conversar, respondiendo así a las expectativas de sus habitantes.

La cocina semiabierta brinda a los propietarios amplio margen para expresarse y crear.

El baño cuenta con separación de zonas secas y húmedas, manteniendo una paleta cromática coherente con el resto del ambiente.

La lámpara colgante de diseño, combinada con el comedor, aporta un toque artístico y enriquece la atmósfera del espacio.

En el comedor, un cuadro rojo sobre la pared aporta tonalidades emocionales a un ambiente sobrio y elegante.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo japonés. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tu comentario!

