Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo chino contemporáneo. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
La disposición de los nichos en el recibidor combina luces y sombras, creando un sutil equilibrio desplazado. La atmósfera serena y armoniosa de la decoración budista evoca una poesía que conmueve profundamente, siendo la expresión exterior de la paz interior del habitante.

El diseño minimalista del salón se traduce en una actitud de desapego hacia lo superfluo. Solo se conserva un espacio puro y de máxima calidad, donde la madera natural y el gris se extienden a lo largo, otorgando al ambiente un ritmo sencillo y estable. Así, las necesidades cotidianas se diluyen en un entorno sobrio y limpio.

El diseño del comedor se apoya en límites visibles que delimitan el recorrido espacial, mientras que los materiales seleccionados siguen asociaciones intuitivas para resaltar los detalles del entorno. Mediante una expresión contenida, la calidad se oculta en lo cotidiano, aprovechando los cambios de escena y las texturas táctiles de los objetos.

La cocina cuenta con un amplio espacio; dispone de encimeras en tres lados y una isla central, lo que aumenta la funcionalidad y la amplitud del área de trabajo.

El dormitorio principal está dominado por la madera, generando una nueva experiencia sensorial en el espacio. En una relación tranquila y ordenada, la vida se vuelve sencilla pero plena, con un equilibrio perfecto entre intimidad y libertad.

El segundo dormitorio presenta paredes blancas, excelente iluminación natural y muebles que armonizan con el tono del suelo.

El baño incorpora armarios colgantes, ideales para facilitar la limpieza. La encimera es amplia y su diseño resulta simple y original.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo chino contemporáneo. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

