Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo ecléctico; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
El salón presenta una distribución en forma de estancia longitudinal; en lugar de emplear muebles o tabiques para delimitar claramente el área de estar y la zona de comedor, ambos espacios se integran de manera fluida, sin marcar distinciones artificiales, lo que permite un recorrido más libre y natural, así como una mayor interacción entre los ambientes.


En el comedor, la isla con encimera de piedra y la mesa de madera ofrecen contrastes: uno rígido y otro cálido. Aunque parecen materiales incompatibles, aquí se complementan a la perfección, como un hombre fuerte y una mujer delicada; gracias al afecto mutuo, el primero se vuelve más tierno y la segunda, más firme.


Los armarios de la cocina cuentan con puertas de apertura oculta, sin tiradores ni líneas superfluas, logrando así un ambiente limpio y minimalista. En las paredes, se ha optado por colocar azulejos desde el suelo hasta la parte superior, sustituyendo los ladrillos de color sólido por unos grises con texturas inspiradas en la tinta china, lo que aporta un toque artístico a este espacio de blanco, negro y gris, sencillo pero no simplista.

En el dormitorio, en medio del diálogo entre el negro y el blanco, surge la imagen de una elegante mujer vestida con un traje de Chanel; avanza con paso lento, refinada y reservada, sofisticada y discreta.
Cada detalle y elemento del espacio evita cualquier ostentación o exceso; mediante los materiales y las formas, se otorga al ambiente una sensación de alta calidad, destacando la exquisitez en la sobriedad y la fuerza en la tranquilidad.

El segundo dormitorio, concebido como habitación de invitados, se ha diseñado bajo los principios de comodidad, simplicidad y calidez. Las paredes están pintadas con una tonalidad gris verdosa; su color tenue y delicado invita a la relajación y refleja el cariño del propietario, quien desea que sus huéspedes descansen plácidamente y se sientan a gusto. En las cortinas, un toque de rosa añade un matiz cálido, similar al corazón acogedor del dueño, que da la bienvenida a quienes visitan este hogar.

El estudio ofrece un espacio íntimo para disfrutar de momentos a solas: basta con encender el sistema de sonido envolvente y preparar una taza de café como compañía. Ya sea sumergirse durante toda la tarde en la lectura de un libro o conectar la computadora para jugar al “狼人杀”, este es el tipo de tiempo precioso que solo el estudio puede brindar, exclusivo y personal.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño de toda la casa en estilo ecléctico. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!

