Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo moderno; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
El salón presenta líneas limpias y colores vivos.
El salón y el comedor conforman un espacio único; en este ámbito libre, las sencillas líneas del mobiliario se combinan con materiales de alta calidad.

La alacena del comedor es un pequeño aparador: una miniatura arquitectónica cuyos detalles decorativos, bajo el paso del sol, la luna y las estrellas, dan lugar a distintas atmósferas y experiencias.

En la cocina, algunas plantas verdes atenúan la sensación grasienta de los humos, aportando frescura al ambiente.

En el dormitorio, la luz y la sombra se entrelazan; cuando el sol se derrama sobre el espacio, surge una confortable sensación de bienestar, y el ánimo, arrastrado por esta atmósfera, se llena de entusiasmo.

El segundo dormitorio sigue la paleta cromática general: tonos beige y café se mezclan con notas de rojo anaranjado, confiriendo al espacio una atmósfera recogida y serena.

En la habitación infantil, las líneas contundentes y los colores se superponen; un adecuado uso del blanco deja espacios vacíos que configuran para el niño un pequeño mundo propio. En este ámbito tranquilo fluyen la influencia cultural y la educación artística, mientras el niño abraza sus sueños y zarpa hacia nuevas aventuras.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!

