Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El fondo del sofá en la sala de estar presenta un diseño minimalista, con un paisaje montañoso lejano en tonos tinta como telón de fondo, combinado con un cómodo sofá de tela en colores claros, lo que aporta al espacio una mayor sensación de profundidad y juego de volúmenes.
La interacción entre el azul, el negro, el gris y el blanco da vida a un vívido cuadro de paisajes montañosos y acuáticos.

En el comedor, la forma circular del techo, junto con la elegancia de la lámpara colgante, crea un ambiente lleno de encanto; las sillas de comedor con reposabrazos de madera maciza resultan cómodas y majestuosas. El estilo clásico chino se fusiona aquí con elementos modernos, otorgando al espacio una atmósfera digna y refinada, cálida y suave como el jade.

La cocina adopta como tono principal el blanco puro, simple pero rico en textura. El diseño empotrado de los diversos electrodomésticos permite mantener la superficie de trabajo limpia y ordenada.

El dormitorio principal se rige por una paleta de blancos elegantes y maderas naturales; en la decoración, el color piedra verde se introduce como toque decorativo. Los distintos materiales se integran armoniosamente en el espacio, aportando una estética sobria y distinguida sin perder su encanto.

El segundo dormitorio, al tiempo que aporta vivacidad cromática al ambiente, también recoge la serenidad oriental, delineando en todo el espacio un singular encanto de estilo chino.

El baño es sencillo y luminoso; además de contar con una superficie adecuada para el uso cotidiano, amplía el espacio de almacenamiento, reforzando así su funcionalidad.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡A los que les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!



