Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
Al entrar en el vestíbulo, la vista se ilumina de inmediato: el cuadro decorativo situado al final del pasillo oculta perfectamente su longitud, captando toda la atención y haciendo que se pase por alto cualquier inconveniente del espacio.

En el salón, se han elegido dos materiales —revestimiento de madera y mármol— para transmitir la textura de la vida; en cuanto a la paleta de colores, se emplean tonos grises, blancos y marrones para crear una atmósfera de serenidad discreta, sólida y reservada.

La zona del salón utiliza elementos lineales sencillos, logrando una estética minimalista sin perder elegancia.

La puerta oculta situada detrás de la mesa del comedor sirve como entrada al baño de invitados. Toda la pared está diseñada con paneles de madera y puertas ocultas, lo que reduce la sensación de separación entre ambos espacios y preserva la integridad del área del comedor.

En la cocina, el diseñador trasladó la puerta de acceso al pasillo y optó por una puerta corredera transparente, lo que mejora la iluminación del corredor y disminuye la sensación de estrechez. Además, el diseño de compartimentos superiores e inferiores permite aprovechar plenamente el espacio.

El dormitorio principal combina tres tonos principales —blanco, negro y gris—, aplicando una cuidada paleta cromática: una pared de fondo en gris oscuro, ropa de cama en gris claro y mesillas de noche negras, creando un ambiente sereno y acogedor.

En el baño, la zona dedicada a la ducha y los sanitarios es el verdadero inicio de una vida de calidad: baldosas de mármol color marfil, una iluminación cálida y acogedora, sanitarios Duravit y griferías Hansgrohe; en ese pequeño espacio, disfrutar de la vida con tranquilidad.

Hasta aquí hemos presentado este ejemplo de diseño integral en estilo minimalista. Si les ha gustado, ¡no duden en dejarnos sus comentarios!



