El tono gris de alta gama, situado entre el blanco y el negro, resulta sobrio, discreto y sumamente acogedor; sencillo y austero, pero sin perder calidez. Al aplicarse en los espacios domésticos, confiere a la estancia un encanto capaz de resistir el paso del tiempo, brindando a sus habitantes una tranquilidad y una cálida suavidad.
«Espacio del salón»
El gris de alta gama en el salón otorga al ambiente mayor solidez y majestuosidad; su integración sutil constituye un refinado estilo propio.


«Espacio del comedor»
En el comedor, el fondo en gris de alta gama puede parecer difícil de dominar en cuanto a carácter, pero aporta una belleza singular y distinguida, además de realzar la sensación de orden y limpieza en todo el entorno, haciendo que el espacio de comer luzca impecable.

«Espacio del dormitorio»
Al incorporar el gris de alta gama en el dormitorio, se crea con facilidad un ambiente sereno para el descanso; el conjunto adquiere una pureza visual más marcada, transmitiendo limpieza, ternura y elegancia.




