En este proyecto, el interior destaca por la sencillez de las líneas y los planos, otorgando al espacio un marcado carácter modernista, con trazados limpios, ágiles y luminosos.

Sustentado en un estilo moderno y minimalista, se opta por una paleta cromática sobria, sencilla y elegante.

La distribución integrada de sala de estar y comedor amplía considerablemente la sensación de amplitud y transparencia visual; la delimitación fluida entre los distintos espacios confiere a este diseño tanto funcionalidad como calidez y un marcado sentido estético.

La disposición en forma de U consiste en organizar los muebles de cocina en tres lados; esta configuración ofrece una amplia superficie de trabajo, generoso espacio de almacenaje y facilita la organización de las tareas cotidianas, aunque requiere un mayor volumen de espacio en la cocina.


Un acogedor comedor para cuatro personas, con grandes ventanales que introducen la luz natural y un aire vivo; la sencilla pero bien pensada distribución de los elementos también resulta sumamente atractiva, revelando buen gusto en los detalles más sutiles.


El juego de luces y sombras constituye el principal recurso para configurar la estructura espacial y definir claramente sus distintas capas. Un acertado diseño lumínico crea ricas estratificaciones espaciales y realza la sensación de fluidez del ambiente.




