La combinación del blanco y la madera es la opción preferida para lograr un estilo sobrio y minimalista; los materiales naturales y los colores suaves y versátiles fluyen libremente en un espacio extremadamente sencillo, expresando la actitud de vida despreocupada y espontánea de sus habitantes.

En el área de entrada, el zapatero está ubicado justo junto a la puerta, y la puerta principal se ha pintado del mismo tono que la pared para lograr una integración armónica.

En el salón, la zona de la pared tras el televisor está revestida con microcemento, mientras que el mueble de TV, de diseño muy marcado, es una pieza hecha a medida.

Tres lámparas de yeso con formas originales iluminan una isla central; los azulejos grises mate del suelo, combinados con juntas de color similar, crean casi una superficie continua.


El estudio, envuelto en el aroma de los libros, cuenta historias sobre la vida, invitando a la calma, a cultivar la serenidad y a saborear cada detalle.





