Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo crema; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
La chimenea de forma semicircular en el salón presenta un diseño pequeño y exquisito; su cálida “llama” aporta un reconfortante calor incluso en los días más fríos del invierno. Complementada con una sencilla obra decorativa fresca y una lámpara de pared, al regresar a casa se percibe de inmediato el ambiente único de este hogar acogedor.

En el comedor se ha optado por una pequeña mesa redonda de madera, acompañada de cuatro sillas con diseños distintos. Bajo la luz de la chimenea y los rayos del sol que atraviesan las delicadas cortinas de gasa, hasta las comidas más cotidianas adquieren un toque poético.

El espacio se rige por un tono crema, luminoso pero cálido; el sofá de ante resalta aún más su suavidad sobre el fondo de una pintura artística, mientras que una alfombra de algodón y lino junto a una lámpara de pie con diseño lunar contribuyen a crear un ambiente libre y desenfadado en el salón.

El estudio, concebido como un área multifuncional, cumple tanto la función de despacho como la de guardarropa y almacenaje para el dormitorio principal. Frente al escritorio se encuentra un armario empotrado que llega hasta el techo, junto a una puerta corredera que da acceso al dormitorio principal.

El dormitorio principal cuenta con una amplia puerta doble que, visualmente, eleva la altura del espacio, mientras que el gesto de abrirla confiere al ambiente un sentido de transición y ritual. En la cabecera se ha diseñado una pared de media altura recubierta con una pintura artística, manteniendo el mismo tono crema que predomina en todo el conjunto. La cama, por su parte, es de tipo sin respaldo, aprovechando la estructura creada en el lugar como soporte para apoyarse.

El balcón del dormitorio principal se ha integrado dentro del interior, aportando una mayor iluminación natural; además, en esta zona se han aplicado elementos curvos en el diseño.

En el lado opuesto de la cocina, una gran pared de armarios empotrados que llegan hasta el techo oculta la mayoría de los objetos menores del salón-comedor; sus frentes blancos e impecables no llaman la atención, ofreciendo una sensación de pureza y discreción.

El baño presenta una clara separación entre zonas principales y secundarias; su techo está revestido con paneles de yeso impermeables, y unas luces ambientales complementarias realzan aún más su aspecto sofisticado.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo crema. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!



