Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En el recibidor, un espacio vacío reservado como “punto focal” evoca una profunda atmósfera poética.

El salón, con su combinación de blanco y madera, transmite siempre una sensación de pureza, naturalidad y cotidianidad; esta atmósfera ligera y aireada, junto con una decoración artística, realza aún más un carácter sencillo y limpio.

El dormitorio pone énfasis en el interior y las emociones de sus habitantes, favoreciendo momentos de relajación, conversación íntima y comunicación.



En el baño, el grifo empotrado oculta las tuberías dentro de la pared, lo que ahorra espacio y libera la superficie del lavamanos; así, pequeños detalles logran transmitir una sensación de frescura incluso en espacios reducidos.

El estudio está envuelto por un ambiente impregnado de encanto oriental: frente al escritorio, se puede contemplar la inmensidad de las montañas o viajar por los ríos, o bien detallar minuciosamente a las damas adornadas con flores que aparecen en los cuadros; mientras tanto, los estantes de la biblioteca rebosan de tés famosos procedentes de diversas regiones.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡A los que les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!



