Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
La zona del salón se decora principalmente con materiales de colores claros, lo que aumenta la luminosidad del espacio y le confiere una sensación más fresca. Al combinar muebles de tonos oscuros en el salón, se logra un equilibrio entre vitalidad y sobriedad. En el rincón del salón se ha instalado un armario de almacenamiento, aprovechando así espacios poco utilizados y ampliando la capacidad de almacenaje del ambiente. El diseño de la chimenea en la zona central aporta calidez al conjunto.

La zona del comedor se sitúa junto a la entrada; la mesa está ubicada en el centro del espacio. Entre la puerta de entrada y la cocina se han diseñado una bodega y vitrinas decorativas, mientras que a la derecha de la entrada se ha dispuesto un acuario. El uso predominante de piedra en todo el espacio contribuye a una sensación de amplitud. Frente a la puerta de entrada se han colocado cuadros decorativos y una mesa ornamentada. El techo del comedor presenta una estructura escalonada con tiras de luces ocultas en el centro, y las pantallas sin puertas a ambos lados permiten que el espacio se expanda tanto en sentido horizontal como vertical, realzando aún más su apertura.

El área de estudio se integra con la sala de té, utilizando principalmente piedra. En la entrada se ha instalado una pantalla de estilo chino que separa este espacio del resto, creando un ambiente tranquilo. Detrás del escritorio se ha construido un armario combinando madera de nogal con acabados negros, lo que realza la luminosidad del mobiliario y del conjunto. En la zona destinada a la sala de té, la pared de fondo presenta un diseño blanco con motivos ornamentales, aportando un aire tradicional y elegante. En lo profundo del estudio, una pantalla de madera contrasta con la pared blanca del fondo, reforzando la sensación de armonía y funcionalidad del espacio.

El dormitorio principal presenta una paleta cromática dominada por tonos marrones oscuros; la pared de fondo y el techo están revestidos en color beige, lo que amplía visualmente el espacio. Aunque el color predominante es el marrón oscuro, se incorpora un toque de azul más claro para elevar el tono global y evitar que el ambiente resulte pesado o opresivo. El balcón del dormitorio cuenta con una estructura tipo invernadero, donde se han colocado cojines y utensilios de té, ofreciendo un entorno especialmente acogedor. La pared de fondo combina elementos de madera con materiales modernos, logrando una fusión entre estilos clásico y contemporáneo. El techo, con una estructura escalonada, eleva la altura del espacio, mejorando la calidad y el confort de la estancia.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡A los que les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!



