Este caso presenta un proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El recibidor es muy pequeño, apenas de un metro cuadrado; por eso, olvídense de colocar un gran armario para guardar los zapatos de la “señora Ciempiés”. Hemos intentado aprovechar al máximo el espacio y hemos instalado un pequeño mueble en la pared.

El salón está orientado al sur, con abundante luz solar; en invierno, incluso a través del vidrio, se siente un calor agradable. En el techo también se ha optado por una iluminación suspendida: hay tres grupos de luces, uno formado por tubos sobre el mueble de la televisión, que proporciona una luz difusa como iluminación principal diaria; otro compuesto por tres focos empotrados de doble cabeza en el centro, destinado a resaltar la mesa de café; y un tercero, consistente en luces de pared negras, que iluminan el cuadro mural.

El mueble de la televisión sigue ocupando toda una pared; como no me gustaba la sensación de opresión que produce un armario que envuelve completamente el televisor, he diseñado así: encima del aparato coloco estantes abiertos, también en color negro, lo que le da un aspecto mucho más elegante y evita esa impresión de que el televisor aplasta todo. Además, puedo colocar allí diversos objetos decorativos que he ido coleccionando, añadiendo así un toque de diversión.

El comedor debe contar con un mueble auxiliar para almacenar los pequeños electrodomésticos de la cocina. Así, calentar un plato, preparar un café o hacer una taza de té resulta sumamente práctico.
Desde el salón se puede ver hacia el comedor, y además se divisan el recibidor y la zona seca del baño secundario. Aunque al principio, cuando recibimos la vivienda, nos pareció algo desconcertante que el salón y el comedor no estuvieran al mismo nivel, tras terminar la reforma descubrimos que ese ligero desnivel aporta precisamente mayor profundidad y sentido de la composición.

Cocina

En el dormitorio principal, junto a la cabecera de la cama, se extiende un amplio armario que, dividido por estantes abiertos en color negro, alberga las pertenencias de la esposa a la izquierda y las del esposo a la derecha. Aunque no dispone de vestidor propiamente dicho, gracias a una estructura interna y accesorios de organización diseñados personalmente, logramos organizar de forma ordenada prácticamente toda la ropa.

El baño cuenta con separación entre zonas húmedas y secas; como a la esposa no le gusta la ducha cerrada, solo se ha instalado una mampara de cristal extraclaro con marco extremadamente estrecho, ofreciendo una apariencia luminosa y sencilla.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejar vuestro comentario y participar en la conversación con la editora de BOSNIE!



