Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo escandinavo‑europeo. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En el recibidor, los azulejos hexagonales con motivos florales delimitan claramente la zona de entrada, combinados con puertas de estilo rústico, creando una acogedora y dinámica bienvenida. Se aprovechan hábilmente paneles modulares para integrar armarios de abrigo y zapateros, suavizando las paredes y ocultando la caja eléctrica; junto a ellos se incorporan vitrinas bajas suspendidas y un banco para calzarse de pie, con un diseño escalonado que deja espacios vacíos justos, atenuando así la sensación de volumen de los muebles. Además, se incluyen puertas abatibles que pueden abrirse hasta 165 grados, facilitando el acceso al espacio de almacenamiento en la esquina.

En el salón, pensando en crear un atractivo punto focal frente al pasillo, se ha introducido una plataforma de almacenaje abierta; a un lado, los paneles de madera del mueble de televisión se prolongan hasta el mueble expositor, formando un pequeño estrado enmarcado que, mediante una composición de alturas alternadas, genera una fascinante jerarquía visual en el extremo.

El aparador del comedor está compuesto por módulos superiores e inferiores, ideales para ubicar diversos electrodomésticos y utensilios de cocina.

El dormitorio infantil combina tonos cálidos de madera clara con textiles en tonos rosados; la pared trasera de la cabecera, especialmente tratada en gris claro, aporta una atmósfera dulce pero no empalagosa, transmitiendo una delicada y suave elegancia.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo escandinavo‑europeo. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con la redactora de BOSNIE!



