Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo moderno; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
El diseño del salón se caracteriza por formas curvilíneas que envuelven las vigas y columnas, atenuando la sensación de discontinuidad provocada por los desniveles del techo. En el lateral se incorpora una fuente de luz lineal que guía la mirada siguiendo los cambios estructurales, ofreciendo a la estancia una experiencia fluida y libre.


La vida no es un banquete apresurado, sino una experiencia que exige saborear cada bocado con calma. El ambiente de la mesa refleja el clima del hogar: compartir con los seres queridos unas copas, intercambiar palabras tiernas y descubrir las sutilezas de la existencia.

La cocina se configura a partir de volúmenes planos, donde la línea destaca la belleza; prescindiendo de complejidades visuales, adopta colores lisos uniformes para graduar la luminosidad y definir las zonas, disipando así cualquier sensación de agobio. Se convierte en un medio para realzar la ritualidad del hogar, encarnando los principios de diseño de altos estándares, minimalismo y limpieza.

La única habitación infantil puede considerarse el único punto vibrante y desenfadado dentro de un espacio de estilo wabi‑sabi. Las paredes en blanco generan ligereza y aireación, mientras que el alféizar revestido en madera aporta al ambiente un toque natural y sobrio.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!



