Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
El salón no necesita una decoración ostentosa; en la elección del estilo, los propietarios deseaban que el hogar reflejara sencillez y calidez, así como limpieza y orden, por lo que se optó por un diseño de corte moderno.

En este proyecto se ha recurrido a amplios espacios en blanco, con detalles justos y sin adornos excesivos, para devolver la vida a su esencia más sencilla.

El salón y el comedor se conectan de forma natural, conformando un espacio abierto, luminoso y diáfano.
El color blanco otorga al ambiente una belleza aún más pura; en nuestro ámbito privado, la ternura se expande sin límites.

En la cocina decidimos derribar todas las paredes originales para crear una cocina abierta, mejorando así la iluminación; posteriormente incorporamos funciones propias de una cocina occidental, añadimos una isla central y ampliamos la zona de preparación de alimentos.


En el estudio se diseñaron numerosos sistemas de almacenamiento para satisfacer las necesidades de los propietarios en cuanto a la organización del vestuario, transformándolo en un espacio multifuncional que combina vestidor walk-in y área de trabajo.

La suite principal mantiene la estética general del conjunto: los muebles en tono nogal alejan la agitación, devolviendo al dormitorio una atmósfera serena y pura, donde la simplicidad resalta una confortabilidad y bienestar de alta calidad.

El baño se articula en una paleta cromática de blanco y negro, transmitiendo una sensación de modernidad vanguardista y libertad. A través de líneas simples y escasos elementos decorativos, se expresa una belleza singular.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!



