Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El vestíbulo presenta un diseño espacial abierto e integrado; en su concepción se pone énfasis en la humanización, es decir, se busca combinar la estética con la comodidad del usuario.

El estilo nórdico utiliza el color para establecer el punto focal visual de cada espacio; suele optar por tonos neutros que aportan una sensación de confort, y junto con un sofá de tela cálida, el ambiente adquiere de inmediato vitalidad, convirtiendo cada regreso al hogar en un momento de relajación para el alma.

Las mesas y sillas de estilo nórdico suelen destacar por un diseño ergonómico, que suma belleza a la funcionalidad.

Al igual que otros estilos, el diseño de muebles nórdicos privilegia la simplicidad y la elegancia, acercándose así a la naturaleza y resaltando un tranquilo encanto escandinavo.

Colores claros y suaves como el blanco, el madera natural y el gris se reúnen en este espacio. Lo primero que salta a la vista es una sensación plena de comodidad y relax; el cuadro colgado sobre la cabecera de la cama aporta frescura y elegancia, con un toque muy artístico.

El diseño del dormitorio aprovecha de manera adecuada el espacio, al tiempo que potencia su dinamismo; además, el uso de colores variados realza aún más el efecto visual del ambiente.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. ¡A quienes les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el editor de BOSNIE!



