Este caso presenta un proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El recibidor desempeña una función clave en el sistema de almacenamiento de toda la casa: además de servir para guardar y cambiar los zapatos de todos los miembros de la familia, también alberga diversos objetos pequeños y artículos de temporada. Organizando el espacio según la frecuencia de uso de cada integrante, cada elemento queda siempre al alcance de la mano.

La larga pizarra situada frente al mueble de almacenamiento del salón también puede convertirse en un lugar para fortalecer la comunicación familiar. Antes de salir, la madre puede dejar aquí mensajes llenos de cariño para su familia; el padre puede anotar aquí los planes de las excursiones de fin de semana; y la hija pequeña puede plasmar sus dibujos o apuntes...



El comedor es un espacio que permite combinar múltiples funciones: durante el día se convierte en el lugar donde la familia disfruta de sus comidas, compartiendo momentos de conversación y convivencia; por la noche, mientras la madre prepara la cena en la cocina, la hija menor también puede estudiar allí.

En el dormitorio, el equilibrio entre ocultar y mostrar se manifiesta especialmente en el dormitorio principal: tras dividir funcionalmente el armario, se organizan y guardan por separado las distintas prendas de uso cotidiano, al tiempo que se habilita un amplio expositor abierto, permitiendo así expresar con mayor libertad los pequeños detalles y encantos de la vida diaria. Cada mañana, al despertar, se encuentra un ambiente cálido y lleno de felicidad.


Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejar vuestro comentario y participar en la conversación con la editora de BOSNIE!



