Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
En la entrada se ha diseñado una barra para colgar ropa y un armario de recibidor; así, al regresar a casa puedes dejar el abrigo en la pared, mientras que al salir cuentas con un espejo para arreglarte.

Cuanto más pequeño es el espacio del salón, más cuidadoso debe ser el diseño decorativo; en este caso, el uso adecuado del color y los elementos decorativos resulta sumamente importante. Se ha optado por un blanco claro como color de fondo, combinado con suelos de madera natural, y se han añadido de vez en cuando toques de tonos oscuros para aportar profundidad sin que el conjunto resulte abrupto.


La cocina cuenta con un espacio independiente, lo que evita eficazmente la acumulación de humos y grasas, además de permitir una adecuada división de áreas.

El dormitorio y el salón comparten el mismo espacio; aquí se ha renunciado a la sensación de privacidad propia de un dormitorio, priorizando únicamente la comodidad de vivir, reduciendo la sensación de opresión y buscando mejorar la calidad de vida.

El baño también está separado en una zona independiente, con una clara división entre las áreas de ducha y de inodoro.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!



