Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
El salón incorpora el balcón como zona de lectura, integrándolo en el interior y convirtiéndolo además en un asiento complementario; el proyector resulta especialmente adecuado para reuniones o para disfrutar en solitario del tiempo libre tras el trabajo.

En el dormitorio principal, se ha integrado el estudio para crear un amplio vestidor rodeado por tres paredes, satisfaciendo así las necesidades de almacenaje del propietario. Aprovechando el ángulo recortado del baño reformado, se ha utilizado una pared como tocador, dividida espacialmente mediante la combinación de pintura látex coloreada y pintura cementosa.


Aprovechando el rincón entre el recibidor y la cocina, se ha unido el comedor con la cocina, colocando la mesa y la isla sobre los armarios; así nace un área de comedor‑cocina llena de encanto y calidez hogareña.

En el baño, se ha combinado un pequeño azulejo de estilo nórdico con nichos de almacenamiento, aprovechando el grosor de la pared que cubre las tuberías para ampliar el espacio de almacenaje.

El zapatero del recibidor integra también un mueble de almacenaje, dejando en la entrada un taburete para cambiarse los zapatos, un espejo exterior y un lugar para guardar los bolsos. En conjunto, la funcionalidad resulta fluida, sin generar sensación de agobio visual y facilitando su uso diario.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!



