Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo americano. ¡Acompañad a BOSNIE mientras exploramos este ejemplo!
En la zona combinada de salón y comedor, el mayor acierto del diseño radica en la utilización de suelos de madera en toda la estancia, unificando así los dos espacios principales y creando una conexión fluida entre ellos. Además, al sustituir las baldosas de mármol por madera, se logra un ambiente cálido y acogedor en toda el área común.

El salón evoca la imagen de pétalos floreciendo; las lámparas de bronce con acabado envejecido aportan un encanto clásico, y la luminaria principal, con forma de “botón floral”, resulta especialmente bella.
La pared de fondo del sofá, pintada en blanco, ofrece un aspecto limpio y sencillo; varios cuadros pequeños de forma cuadrada no transmiten solemnidad ni grandiosidad, sino que, por el contrario, añaden un toque refinado y sofisticado al salón.

El comedor es algo más reducido, por lo que se optó por una mesa rectangular: sin excesos ornamentales, su sencillez y funcionalidad son precisamente lo que mejor la describen.

En la cocina, la pared de fondo está revestida con pequeñas baldosas grises claras, lo que confiere un ambiente especialmente acogedor.

En el dormitorio principal, una tela de pared verde hierba tiñe toda la pared de fondo, convirtiéndola en un verdadero mar verde. El diseño monocromático resulta simple y genuino, desprendiendo al mismo tiempo una sensación de elegancia y amplitud.

El baño adopta una composición de dos tonos en las paredes: abajo, azulejos blancos; arriba, azulejos rosa claro; y, entre ambos, una moldura decorativa con motivos coloridos en forma de manchas. De este modo, las paredes del baño lucen aún más dulces y encantadoras.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo americano. Si os ha gustado, ¡no dudéis en dejar vuestro comentario para interactuar con BOSNIE!

