El estilo nórdico es una tendencia decorativa muy popular en los últimos años; especialmente entre los jóvenes, que lo eligen por su sencillez, elegancia y toque cercano a la vida cotidiana. No se limita exclusivamente al blanco, el negro y el gris; en mi opinión, lo fundamental está en la decoración.
Decoración sencilla
En el salón de estilo nórdico, las paredes pueden pintarse de blanco o de tonos grises, mientras que el suelo suele revestirse con tarima clara o de colores medios; incluso los tonos oscuros tienden a acercarse al negro. En ningún caso se deben emplear tonalidades marrones propias del estilo chino. Si se opta por baldosas, conviene escoger colores fríos, como el gris claro, evitando los azulejos rústicos, pues eso desviará el ambiente hacia un estilo campestre americano.

Evitar molduras de yeso y techos falsos
En la decoración moderna es común recurrir a molduras de yeso y techos suspendidos: las primeras facilitan el acabado de los ángulos interiores y exteriores, y las segundas permiten crear líneas ornamentales o motivos decorativos. Sin embargo, esto resulta incompatible con el minimalismo propio del estilo nórdico; basta un pequeño descuido para que el hogar pierda armonía y coherencia. Por ello, una vez decidido por este estilo, es crucial mantenerlo sin ceder a otros estilos, por más atractivos que parezcan. Asimismo, los techos falsos aportan un aire más lujoso, por lo que en una casa nórdica es mejor prescindir por completo de ellos; añadir luego una hilera de pequeños focos empotrados sería definitivamente contraproducente.

Elección de muebles
En el salón de estilo nórdico se puede colocar un sofá de tres plazas; si el espacio es amplio, complementarlo con uno o dos sillones individuales. Dado que los pisos nórdicos suelen ser relativamente pequeños, los sofás con chaise longue no resultan adecuados para este estilo; al menos, personalmente considero que restan autenticidad nórdica. Lo más conveniente es un sofá de tres plazas, en tela o cuero, acompañado de una mesa de centro de diseño original, redonda o en conjunto, que sustituya la tradicional mesa grande rectangular, haciendo así destacar claramente el espíritu nórdico.

Combinación de elementos textiles y accesorios
Para el salón, es recomendable elegir cortinas lisas, evitando estampados o dibujos; tampoco son apropiadas decoraciones como encajes o bordados. La tela puede ser algodón o lino, y el color debe armonizar con el tono del suelo. En cuanto a los colores del salón, es preferible no superar tres tonos distintos; si realmente no se sabe cómo combinarlos, el blanco constituye la opción más segura.

Plantas verdes
En el salón nórdico, las plantas verdes son imprescindibles; ya sea una obra de arte o una planta decorativa, siempre debe haber al menos una. Además, la maceta debe elegirse con un estilo nórdico; si se opta por una maceta de barro de estilo chino, todo el esfuerzo se habrá perdido.

Lámparas, decoración de piezas individuales
Las piezas de estilo nórdico son indispensables: en el salón debe haber un techo suspendido con diseño nórdico, así como sillas individuales de estilo nórdico, que suelen ser objetos con un marcado carácter estético y de diseño.




