Ya seas profesional o no, después de haber participado personalmente en la reforma, sin duda ampliarás mucho tus conocimientos sobre el tema; no me preguntes por qué, quienes lo han vivido ya lo entienden.
Entonces, además de los conocimientos técnicos más especializados, ¿qué experiencias relacionadas con la fontanería y la electricidad podemos compartir? ¡A continuación, acompáñanos para descubrirlas!
La obra de impermeabilización debe realizarse y verificarse tras finalizar los trabajos ocultos; es recomendable emplear membranas líquidas, y, una vez concluida la aplicación, realizar dos pruebas de retención de agua para comprobar su eficacia.

La capa de impermeabilización en el baño debería tener, como mínimo, 1,8 metros de altura, aproximadamente a la altura de una persona.

En los desagües, las esquinas interiores y exteriores, así como en torno a las tuberías —zonas que están en contacto frecuente con el agua—, conviene aplicar una capa adicional de impermeabilización; además, es preferible utilizar un sifón antiodor: quienes ya lo han hecho saben bien por qué.

El grifo y el lavabo deben ser compatibles; de lo contrario, bastará una mínima desalineación dimensional para que no puedan instalarse correctamente. Asimismo, la pileta de cocina es fundamental: procura elegir una de dimensiones generosas, así trabajarás con mayor comodidad.

Trata de optar por interruptores con control doble; de este modo evitarás tener que ir y venir constantemente, ahorrando tiempo y molestias. Además, no coloques los interruptores detrás de la puerta, pues ello dificultaría su uso cotidiano.

Los enchufes estándar soportan una corriente nominal de 10 A, una tensión nominal de 250 V y una potencia nominal de 2500 W, aunque en la práctica su capacidad real ronda los 2200 W. Para aparatos de mayor consumo, como hornos eléctricos o aire acondicionado, utiliza enchufes de 16 A, evitando así posibles cortocircuitos o sobrecargas.

En el dormitorio, no orientes la salida del aire acondicionado directamente hacia la cama; durante la noche, el flujo constante de aire puede resecar la piel. Además, el orificio de paso del conducto del aire acondicionado debe inclinarse ligeramente hacia el exterior, de lo contrario la lluvia podría filtrarse por la pared.

Los puntos anteriores son pequeños consejos sobre la reforma que suelen pasarse por alto pero que resultan muy importantes; no olvides tenerlos en cuenta al llevar a cabo tu proyecto de renovación.



