Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
En el recibidor, se ha colocado un taburete para cambiarse los zapatos, lo que resulta muy práctico al entrar y salir. La transición del recibidor al salón es muy natural, gracias a los armarios blancos empotrados que parecen integrarse por completo con la pared.

El armario se extiende hasta el salón; puede servir tanto de zapatero como de mueble de televisión, con un diseño minimalista en blanco y sin tiradores visibles, lo que le confiere una apariencia aún más limpia y sencilla.

Desde el salón, mirando hacia la entrada, junto a ella se encuentra la cocina, que cuenta con puertas correderas en tono madera natural, discretas y estéticas.

Detrás del sofá del salón no hay pared; este descansa directamente sobre una mesa de trabajo. Tras el sofá se abre un estudio abierto, sin muros divisorios entre ambos espacios, lo que otorga mayor amplitud y una iluminación más clara.

El estudio abierto se caracteriza por tonos claros; los armarios son completamente blancos, mientras que algunas zonas de la pared están decoradas con paneles coloridos.

El dormitorio cuenta con un amplio espacio y una excelente iluminación natural; sumado a las grandes superficies blancas de las paredes y la decoración, crea un área de descanso limpia y luminosa. Junto a la ventana, una cómoda empotrada, sencilla y funcional, que no ocupa demasiado espacio.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño de interior en estilo minimalista. Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios en la sección de comentarios.



