Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo moderno, que toma la vida como eje central y la ciudad como símbolo, creando un espacio habitacional contemporáneo, elegante y acogedor, donde el hogar y la ciudad se complementan mutuamente. ¡Acompáñenos a conocer este proyecto!

Al entrar en el vestíbulo, los armarios con acabado de madera dentada aportan un estilo discreto y moderno, mientras que la pared frontal de mármol blanco tipo “panza de pez” aporta una sensación natural de frescura y suavidad. El diseño general, de estilo modernista y minimalista, transmite tranquilidad; bajo tonos serenos y cálidos, las líneas son limpias y bien definidas, la distribución resulta clara y estructurada, y la calidad espacial se percibe sin necesidad de explicaciones.

El suelo de mármol color marrón Bulgari, de textura fina y tonalidad cálida, se extiende desde el vestíbulo hasta el salón y el pasillo, ofreciendo una atmósfera sólida y sobria; su brillo suave y sedoso otorga a la estancia mayor claridad y luminosidad. El salón y el comedor están integrados en un único espacio, favoreciendo la interacción entre los miembros de la familia y diversificando las circulaciones.

Destaca en el conjunto visual del hogar el muro de fondo del salón, realizado en mármol blanco pescado, con líneas nítidas y fluidas que evocan el paisaje de un valle al amanecer, aportando un aire natural que resalta en medio de la urbe. A un lado, una pared con vetas de madera refuerza la composición global, logrando una transición armoniosa entre los elementos naturales y las líneas urbanas.

En el lado posterior del salón se encuentra la cocina; la separación está constituida por una puerta corredera de vidrio oscuro, mientras que el interior presenta una paleta de gabinetes completamente blanca. Las paredes, en sintonía con la pared de fondo del salón, están decoradas con mármol blanco jazz, conferiendo elegancia y calidez, con detalles cuidadosamente trabajados.

Del otro lado del salón, tomando como inspiración la arquitectura urbana, se configura un espacio en doble altura. Amplios ventanales de vidrio oscuro en el suelo hacen que todo parezca una construcción que crece dentro de la vivienda, con una estructura marcada y una integración perfecta con el espacio. En la planta baja se ubica el estudio, donde predominan paredes blancas con vetas horizontales, y vitrinas de diseño minimalista que aportan un carácter singular.

El suelo de madera y los revestimientos de cuero en las paredes realzan el carácter lujoso del ambiente, mientras que una paleta de colores serena y apacible añade a esta opulencia una textura discreta. Las paredes, con formas angulares en sus paramentos estructurales, avanzan hacia el centro, intensificando la percepción visual del dormitorio principal. El vestidor se encuentra tras un vidrio de tono oscuro, mientras que el baño está situado al otro lado; en la zona próxima al balcón se ha instalado una bañera, cuyo mármol gris‑marrón armoniza perfectamente con el espacio del salón.

La habitación infantil se ubica justo al lado del dormitorio principal; su tonalidad azul grisácea resulta sutil y delicada, y su disposición sencilla proporciona una sensación de confort y bienestar.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!



