Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo japonés. A continuación, acompáñenos a conocer esta propuesta.
Al entrar en el salón, se perciben la ligereza y la despreocupación propias del estilo japonés, así como una vitalidad desbordante.
La zona de acceso al hogar se conecta con el salón mediante una amplia estantería que ocupa toda la pared. Las puertas blancas evitan la sensación de opresión, mientras que los compartimentos abiertos facilitan la toma y el guardado de objetos al entrar.

Una pared de fondo suspendida para el televisor separa visualmente el área del salón de la del comedor.
La parte inferior queda elevada, lo que mantiene la sensación de amplitud y transparencia del espacio, al tiempo que organiza de forma fluida los recorridos.
En todo el ambiente predominan el blanco y los tonos madera, creando una impresión de gran espacialidad. Las paredes blancas aportan limpieza y luminosidad, mientras que los tonos cálidos de la madera añaden calidez.


Una vitrina que cubre toda la pared del salón permite tanto guardar libros como exhibir las piezas de colección del propietario, conferiéndole al espacio un carácter muy sofisticado.

Al encender la lámpara de pie del salón, todo el hogar se vuelve más acogedor y lleno de vida. Un salón minimalista adquiere, gracias a la elegancia de su luz parabólica, un toque de sensualidad.

En el dormitorio principal, junto a la cabecera de la cama, se ha instalado un armario de pared completa junto a un vestidor integrado y discreto.

Sin necesidad de adornos excesivos, unos textiles sencillos y sobrios, combinados con la tenue iluminación de la lámpara de noche, transmiten desde el primer instante una sensación de relajación y bienestar.

La cocina está limpia y ordenada, sin necesidad de demasiados adornos. Sobre el refrigerador se han colgado numerosas fotografías de sus viajes, guardando así más recuerdos felices y llenando toda la casa de un agradable aroma dulce.

En la zona seca del baño, se ha instalado una rejilla de madera a medida para crear un espacio semiabierto, que permite la entrada de luz sin revelar lo que hay detrás, mejorando así la iluminación natural.


El tono madera combinado con azulejos grises caqui en las paredes, realzados por marcos negros, parece sencillo y desenfadado, pero en los detalles resalta una estética artística.

En el baño, los suelos siguen siendo de baldosas grises, modernos y con gran calidad. La cortina de ducha separa el agua, ahorrando espacio y resultando muy práctica, ideal para baños de dimensiones reducidas.

Hasta aquí llega la presentación del proyecto de diseño integral de estilo japonés en tres ambientes. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

