Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo ecléctico; ¡sigue leyendo junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
Tanto el salón como el comedor carecen de techo suspendido; se emplean focos empotrados sobre riel como iluminación complementaria, y en el salón se opta por una lámpara de dos brazos de diseño sencillo que genera una atmósfera lumínica agradable, reduciendo la sensación de recargamiento propia de las lámparas de araña.

La disposición del salón rompe con lo convencional: el sofá principal se sitúa junto a la ventana para disfrutar mejor de la luz solar, y, frente a una colocación transversal entre el salón y el comedor, el espacio resulta más amplio y diáfano.

Las sillas de comedor son de metacrilato transparente, lo que confiere al ambiente mayor ligereza y transparencia. La combinación de sillas de distintos estilos también dialoga en forma con la mesa, aportando riqueza y unidad.

En la habitación, la paleta cromática se decanta por un azul oscuro que favorece la serenidad y el descanso como tono dominante, complementado con un rosa goma tranquilo y cálido; además, los muebles blancos atenúan la sensación de abigarramiento, otorgando al conjunto una tonalidad más luminosa.


El estudio, por el contrario, adopta una gama cromática opuesta a la segunda habitación: una pared media en rosa sucio se adorna con una franja azul oscura, creando un ambiente sencillo y acogedor.

La pared de la segunda habitación sigue asimismo la combinación de azul y blanco; una media pared azul se realza con una banda rosa y gris, logrando una percepción visual de mayor altura en el espacio.

La cocina se abre al resto del área social, integrándose con el recibidor y el salón‑comedor, en línea con el moderno esquema LDK que responde a las necesidades y preferencias estéticas de los jóvenes, ampliando así la funcionalidad del espacio. La cocina, en tonos azul y blanco, se completa con finos tiradores de cobre, conferiéndole un carácter elegante y sofisticado.

El baño destaca por su estética cuidada. En cuanto a la obra blanca, se ha elegido una gama de grises y blancos, limpia y sobria, que otorga al compacto baño una sensación de amplitud relativa. Se complementa con un mueble de lavabo en azul intenso, que prolonga el tono azul del conjunto, y con un espejo de baño enmarcado en dorado, dotado de tira de led, lo que aporta aún más refinamiento al ambiente sanitario.


Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo ecléctico. Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE.

