Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo francés‑mestizo. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón no cuenta con formas excesivamente elaboradas; sobre amplios espacios en blanco, apenas se atreven a añadir discretos trazos retro de líneas angulares enmarcadas. La incorporación de un sofá de tono oscuro evita que el ambiente resulte etéreo, otorgándole una pureza que encierra cierta profundidad.


En el comedor, una de las paredes está revestida de negro, ofreciendo amplio espacio de almacenaje en los muebles, mientras que la otra mantiene una línea blanca con molduras en forma de “U”, creando un contraste visual muy marcado entre ambos colores.

El fondo del televisor se decora principalmente en blanco, con un zócalo negro que llega hasta el suelo; a la derecha, una chimenea de efecto nebuloso ocupa todo el espacio vacío, cuyas llamas anaranjadas y rojas contrastan vivamente con el ambiente limpio y depurado, aportando un toque muy atmosférico.

En el dormitorio principal, las paredes predominan en tonos blancos, transmitiendo una sensación limpia y elegante; las mantas y almohadas apiladas sobre la cama invitan a sumergirse en ellas, convirtiendo este espacio en el escenario perfecto para disfrutar de un sueño reparador.

En la cocina central, los muebles negros se combinan con azulejos blancos de imitación mármol tanto en las paredes como en el suelo, dando lugar a un ambiente sencillo pero de paleta cromática singular, en armonía con el estilo del resto de la vivienda.



Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo francés‑mestizo. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y compartir con nosotros tus impresiones!

