Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo nórdico minimalista. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para descubrirlo juntos!
El salón de este proyecto se inspira en la poesía, con el objetivo de crear un espacio limpio y confortable. Es como una tenue bruma, como una suave brisa y una serenata nocturna, o bien como la luz lunar que se refleja sobre el agua: sencillo pero lleno de buen gusto, fresco y frío sin perder calidez.

Tras haber diseñado numerosos espacios ostentosos y complejos, este proyecto resulta como un lago de aguas cristalinas y una brisa ligera, tras contemplar tantos palacios de jade y torres de marfil; es delicado y pulcro, pero también cálido y acogedor.

En la cocina, un espacio reducido que no recurre a materiales extravagantes ni a ornamentados patrones; gracias a los adecuados vacíos y a una paleta de colores fresca, logra plasmar el verdadero rostro del hogar, convirtiéndose en el lugar donde uno se siente más relajado y libre, disfrutando, desde la simplicidad, cada instante de calidez y belleza.

El baño: en el inicio de la vida, cuando todo aún está en estado primigenio y confuso. Rodeados por piedras verdes, es posible dejar atrás todas las máscaras y regresar a nuestro estado más auténtico. Separación clara entre zonas secas y húmedas, con una organización jerárquica evidente.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico minimalista. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tu comentario y participar en la conversación!

