Este caso presenta un proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón presenta una paleta de colores predominantemente blanca, a la que se añaden manchas de verde oscuro para crear un contraste cromático; combinado con muebles y suelos de madera, se logra una sensación de naturalidad en el espacio, satisfaciendo así la demanda del propietario de un hogar “sencillo pero acogedor”.

El salón, como la zona de mayor actividad del hogar, conserva muy bien la iluminación natural original, resultando luminoso y libre de constricciones.

En esta área, se han evitado en la medida de lo posible los factores que pudieran causar lesiones, permitiendo que los niños expresen plenamente su naturaleza.

En el dormitorio, sobre un fondo de madera en tonos claros, el verde en tono sólido adquiere aún más textura; la ligereza de uno y la solidez del otro logran un perfecto equilibrio dentro del espacio.


La pequeña cama con forma de casa, combinada con los elementos verdes del hogar, evoca una pequeña cabaña en el bosque: llena de encanto infantil sin resultar excesivamente ingenua.

La cocina cuenta con puertas totalmente acristaladas que, además de aislar los olores y las grasas, otorgan al ambiente una sensación visual más amplia y limpia. En la pared, los azulejos verdes oscuros con motivos cuadriculados continúan el juego de colores contrastantes, creando una armonía visual y una rica composición de capas.

El baño adopta un diseño de separación entre zonas secas y húmedas.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejar vuestro comentario y participar en la conversación con la editora de BOSNIE!

