Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo europeo. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En el salón se ha elegido un sofá de cuatro plazas, ideal para el uso cotidiano y con un gran valor estético; su textura de terciopelo blanco mate aporta una elegancia sencilla y con mucho carácter. Se complementa con un sofá individual en azul cielo, cuyos colores contrastantes atraen la atención y convierten el salón en el centro visual del espacio.

Una alfombra de rayas y una pared de fondo con estampado de mármol aportan profundidad y dimensión al ambiente. En cuanto a la paleta cromática, los tonos blancos de distintas intensidades predominan como color principal, mientras que los azules de tonalidades frías aportan un marcado carácter moderno; en este proyecto, el blanco suave equilibra esos matices fríos, y el azul resulta más bien un delicado tono de cielo despejado.

En el dormitorio, la ropa de cama en gris oscuro junto a una pared de fondo con molduras de yeso crean una atmósfera amplia y minimalista; el terciopelo aporta una elegancia especial. Las líneas verticales de las puertas de los armarios dialogan con las molduras de yeso, generando una sensación de simetría armoniosa. Las cortinas grises oscuras junto a la ventana mantienen la misma tonalidad que la ropa de cama, integrando visualmente todo el espacio.

La cocina presenta armarios de diseño en tonos azul y blanco, sencillos y luminosos.

En el baño, las paredes presentan un acabado en mármol blanco.

En el estudio, las paredes en blanco mate combinadas con un suelo de madera ensamblada —con tonos de madera más oscuros— dan cuerpo y calidez a un espacio puramente blanco, evitando la monotonía. La mesa de trabajo está dispuesta para una lectura horizontal, y la luz natural que entra por las persianas es suave y no ofusca; sentarse aquí a leer, sumergirse en las páginas y disfrutar tranquilamente del mundo de los libros.

En el comedor se han diseñado armarios empotrados en tonos azules fríos, en perfecta sintonía con el color clave del espacio, ofreciendo una sensación de armonía y confort. Las sillas de comedor en terciopelo gris poseen una gran calidad táctil; aunque el área del comedor no es muy amplia, gracias a una planificación adecuada se ha logrado incluir una mesa capaz de acoger cómodamente a cuatro personas. Las cortinas de gasa en blanco y azul sirven de contraste, con tonalidades suaves que contribuyen a crear un ambiente extremadamente relajante y sereno.

Al abrir la puerta de casa, nos encontramos con un vestidor‑entrada que cuenta con dos niveles: en la parte inferior pueden guardarse al menos seis pares de zapatos diarios, mientras que en la zona central se cuelgan abrigos, bolsos y otros accesorios; un espejo instalado en la pared permite revisar el aspecto antes de salir. Este recibidor funciona como un práctico y funcional separador visual.

Hasta aquí hemos presentado este proyecto de diseño integral en estilo europeo. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y compartir con nosotros!

