Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
La distribución del salón sigue siendo muy compacta, pero no resulta abarrotada. El sofá modular es suficiente para toda la familia, y el suelo de madera natural permite sentarse directamente en el piso. La televisión está empotrada en la pared de fondo, lo que aporta mayor armonía y evita desperdiciar espacio.

El comedor y el salón comparten un mismo espacio, integrados con la pared de fondo de la televisión; así, el comedor no resulta demasiado monótono. Una sencilla mesa y unas sillas de comedor conforman todo el mobiliario del comedor, mientras que en el rincón junto a la pared se ha instalado una pequeña bodega para vinos; aunque de tamaño reducido, ofrece amplio espacio para guardar numerosos vinos y copas.

El dormitorio continúa con una paleta de colores fresca; combinada con ropa de cama en tonos claros, aporta calidez y belleza al ambiente. A un lado se ha añadido un armario de gran capacidad, ideal para guardar la ropa de toda la familia, y este mismo armario se extiende hasta convertirse en una zona de estudio, dotando así al dormitorio de una función adicional como oficina. Además, a la izquierda de la cabecera de la cama se ha incorporado un pequeño mueble de almacenaje, perfecto para guardar diversos objetos de uso cotidiano.

El amplio armario y la estantería de la habitación, en su conjunto, se decantan por los tonos blanco y verde, aportando un aire muy fresco y juguetón. Al otro lado también hay una zona de descanso con tatami, que sirve tanto para guardar objetos como para relajarse, y donde además se puede jugar juntos.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios e interactuar con nosotros en la sección de comentarios.



