Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
La luz del sol se derrama perezosamente por el salón; sin adornos superfluos, la textura del cuero y de los tejidos basta para que la luz y las sombras se detengan. En este espacio, bajo el trazo sereno y profundo del verde aurora, se revela un tiempo libre exquisito y placentero; el ritmo de la vida se ralentiza, y el ánimo inquieto va encontrando poco a poco la calma.


Sobre la mesa del comedor, una vajilla de lujo sutil se dispone siguiendo la estricta tradición de la cocina occidental; esos pequeños detalles irán transformándose con el paso del tiempo, como si grabaran en su esencia momentos bellos.

La combinación de mesita de noche y tocador en el dormitorio rompe con los esquemas habituales: opta por líneas fluidas y sencillas, conjugando lo sólido y lo vacío, logrando así funcionalidad mientras otorga al espacio mayor libertad y transparencia.

El dormitorio secundario se caracteriza por una sobriedad y serenidad que se perciben en cada detalle, donde la calidad y el diseño se hacen notar. Su disposición en forma de L permite aprovechar el espacio de manera más eficiente. El armario empotrado puede servir tanto de tocador como de escritorio auxiliar; en los ratos libres, sentarse a leer es un placer sumamente relajante.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡A los que les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

