Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo americano. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para descubrirlo juntos!
En el recibidor, el zapatero de techo a suelo incorpora un espacio vacío en el centro, que permite la ventilación y ofrece un lugar práctico para dejar llaves u otros objetos.
A la izquierda de la entrada se encuentra el comedor; la pared está equipada con armarios personalizados de madera maciza de estilo retro, que no solo almacenan los elementos del comedor, sino que también satisfacen la necesidad del propietario de contar con amplio espacio de almacenaje.

El salón cuenta con grandes ventanales que aportan luminosidad y amplitud, permitiendo que la luz natural inunde por completo el ambiente. La circulación espacial es clara, lo que hace que todo el espacio resulte más diáfano y fluido.
El mueble de televisión y el aparador para vinos son completamente a medida, con una capacidad de almacenamiento realmente impresionante. Para aumentar la sensación de reflejo, se eligió un suelo de baldosas blancas tipo jazz, que lejos de resultar frío o rígido, aporta cierto toque acogedor; quizá sea ese plus que brinda el estilo retro, ya que, mirando a nuestro alrededor, predominan los tonos oscuros.
El conjunto del espacio se decora principalmente en grises claros, sencillos y luminosos, complementados por muebles en tonos marrones cálidos, creando una atmósfera serena y sobria.

En el comedor destaca una elegante mesa cuadrada de madera roja, capaz de acoger cómodamente a 4 o 5 personas; perfecta tanto para las comidas cotidianas como para reuniones informales los fines de semana.
Al otro lado de una puerta corredera se encuentra la cocina de estilo chino, donde no hay que temer los olores de freír ni de cocinar; sus tonos retro y frescos alegran el ánimo.

La cocina adopta un diseño en forma de L, integrando los electrodomésticos dentro de los armarios para mantener la encimera despejada, mientras que separa claramente las zonas de lavado y de cocción, permitiendo que ambos cónyuges cumplan con sus tareas sin interferir entre sí.

El dormitorio, de aspecto limpio y aireado, presenta paredes en tono verde azulado acompañadas de molduras de madera maciza, combinando un estilo americano minimalista con toques instagrameros. Los marcos no solo decoran, sino que también dividen el espacio: destacan dos áreas distintas para las lámparas colgantes sobre la cabecera de la cama. El gran armario, de belleza incomparable, incluye tiradores con detalles dorados especialmente seleccionados.


En el dormitorio principal, la presencia de una enorme bañera añade a este espacio la sensación de poder relajarse plenamente al regresar a casa. Las baldosas blancas de seis caras aportan un aire exótico, mientras que los motivos geométricos y los espejos redondos infunden dinamismo y vivacidad.

En la habitación infantil con tatami, el conjunto de armario, cama y estantería combina las funciones de descanso, estudio y almacenamiento en un solo espacio, lo que resulta sumamente práctico para los hogares de pequeñas dimensiones. Con un diseño visual muy marcado, se presenta ordenado y elegante, además de ser fácil de usar; las distintas zonas cuentan con una distribución clara de funciones, lo que permite organizar y guardar los objetos de manera eficiente.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo americano. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar con la editora de BOSNIE!

