Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo japonés, donde el esquema general se centra en el blanco y la madera natural, complementado con toques de azul niebla, gris y amarillo vivo, para lograr un ambiente cálido y funcional. ¡Acompañemos a los editores de BOSNIE para conocer este proyecto!
En el recibidor, el suelo está revestido con baldosas hexagonales; la transición entre el blanco, el negro y el gris, junto con la combinación de baldosas con imitación de madera, delimita de manera natural las distintas zonas funcionales. Para facilitar el cambio de calzado al entrar y salir, se ha diseñado un banco oculto que no ocupa espacio, resultando práctico y cómodo.

El salón destaca por su amplitud y luminosidad, utilizando materiales de textura natural y un toque de color amarillo vibrante como acento, permitiendo que la luz natural fluya sin obstáculos.
En la pared del televisor se ha instalado una estantería continua; además, se ha sustituido el televisor por una pantalla de proyección, consiguiendo así tanto almacenamiento como entretenimiento.

En el balcón se ha creado una pequeña barra, ideal para leer o escribir por la tarde y disfrutar de una copa al atardecer, ofreciendo un ambiente sumamente agradable y relajante.

El comedor y el salón están integrados en un único espacio; las sillas y la mesa de madera natural, combinadas con un mantel gris, aportan líneas claras, un aire sencillo y acogedor, mientras que la pequeña mesa resulta suficiente para satisfacer las necesidades de comidas familiares.
El mueble de la zona de servicio combina espacios ocultos y visibles; su amplia encimera permite colocar pequeños electrodomésticos como el microondas o el dispensador de agua, sirviendo como solución adicional de almacenaje para la cocina.

La cocina, de diseño en forma de L, optimiza los recorridos de trabajo; incluye lavavajillas, horno‑vapor‑microondas, cocina integrada y soluciones de almacenaje vertical, cubriendo todas las necesidades de organización.

El dormitorio principal se caracteriza por una paleta de tonos blancos cálidos, combinados con mobiliario de madera natural, creando un ambiente sencillo, natural y elegante, pero lejos de resultar monótono.

El estudio conecta el salón con el recibidor; una puerta de vidrio con marco negro y cristal translúcido funciona como separador, permitiendo abrir y cerrar libremente sin comprometer la iluminación interior, al tiempo que favorece una mayor interacción entre todos los miembros de la familia.

En el baño, un armario espejado que ocupa toda la pared aumenta la capacidad de almacenamiento; en la parte inferior se instala una tira de luces para mejorar la iluminación, mientras que en los laterales se colocan estantes abiertos para guardar los artículos de aseo de uso frecuente, evitando así las molestias de tener que abrir y cerrar constantemente las puertas del armario.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño de estilo japonés. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar con el equipo de BOSNIE!

