Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón presenta un diseño de planta abierta; desde el salón hasta el comedor y la cocina, la continuidad espacial favorece también la interacción emocional. Los tonos claros y oscuros, las formas redondas y angulares: cada elemento decorativo refleja la esencia del estilo chino.

El salón adopta como tema de diseño “volver a lo auténtico”, prescindiendo de la acumulación excesiva y del uso indiscriminado de elementos, para dar paso a un espacio marcado por el vacío y la autenticidad de la vida cotidiana.

En el dormitorio principal, los tapizados de cuero con delicados estampados de flores y aves, seleccionados con gran cuidado en cuanto a colores, rompen con la rigidez y monotonía tradicionales, logrando una armoniosa fusión entre los elementos chinos y el estilo moderno, que destaca un refinado gusto estético.

El diseño en forma de U de la cocina otorga a este espacio plena funcionalidad; la combinación de tonos blancos y madera dialoga con los aspectos cotidianos de la vida —la comida, el aceite, la sal—. Los colores sencillos calman el ánimo, simplificando lo complejo y buscando, en un espacio minimalista, la serenidad interior.

En el comedor, los matices de color, las formas redondas y angulares, así como cada detalle decorativo, expresan plenamente la esencia del estilo chino.

Al entrar en la vivienda desde el vestíbulo, el mármol y la pieza central de diseño personalizado se realzan mutuamente; entre la suavidad y la firmeza, entre el movimiento y la quietud, el espacio adquiere una vitalidad dinámica, resaltando la armoniosa belleza de un entorno tranquilo y acogedor.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡A los que les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

