Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo ecléctico; ¡sigue leyendo junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El sofá de tonos gris crema del salón armoniza con el suelo de piedra gris estilo tinta; la luz del sol, al filtrarse por los ventanales de piso a techo, introduce calidez al interior. La pared de fondo del televisor, de color blanco, contrasta con las paredes en tonos gris y negro, logrando un equilibrio perfecto entre rigidez y relajación.




La combinación de cocina occidental y oriental en el comedor reduce eficazmente las posibles incomodidades derivadas del uso simultáneo de ambos espacios en distintos momentos del día, ofreciendo así a los propietarios una experiencia más cómoda y práctica. La incorporación de un sofá dispuesto de manera que respalda tanto al salón como al comedor contribuye a que todo el ambiente resulte aún más armónico.


La superficie superior se desplaza suavemente hacia la pared mediante una transición curvilínea, mientras que la incorporación de una tira de luces crea una sensación de ligereza y fluidez entre la pared y el techo, generando una marcada sensación de profundidad y estratificación.

El dormitorio adopta una paleta cromática sencilla de blanco, negro y gris, matizada con toques ocasionales de madera; bajo la danza de luces y sombras, se percibe una atmósfera de serenidad y peso visual, acercándose así a la autenticidad de la vida cotidiana.



El estudio presenta un espacio vacío y despejado. Todo parece sencillo y sin pretensiones, pero esa sencillez roza lo natural; precisamente ahí reside su mayor belleza.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo ecléctico. Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE.

