Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo madera natural. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
Me encantaría trasladar ese bosque a mi hogar, respirar el aire natural y disfrutar de la comodidad que ofrece la naturaleza. El color madera es un tono neutro, con baja saturación y luminosidad; combinado con el blanco y mediante una mezcla bicolor, evita el uso de colores intensos como acentos, con el fin de suavizar las tonalidades y reducir los contrastes lumínicos.
Así, al entrar en el espacio, el cuerpo se relaja aún más y la mente se despeja por completo.


El techo blanco y el suelo en tonos madera simplifican la naturaleza, haciéndola presente en el ambiente; aquí, sin duda, uno termina respirando un poco más profundo. Al prescindir de la lámpara principal y añadir más iluminación ambiental, se logra una luz adecuada, suave y acogedora, que además amplía visualmente el espacio.


En el dormitorio, el color madera predomina: numerosos muebles de madera desprenden un delicado aroma a madera, que, al ser inhalado por el habitante, contribuye a relajar la mente. La iluminación y los interruptores junto a la cama han sido reducidos al mínimo, y precisamente en esos pequeños detalles radica la clave para ralentizar el ritmo de vida. Las plantas verdes junto a la ventana son uno de los escasos toques decorativos del espacio, pero bastan: tomando un libro al lado de la cama, apoyándose en el cristal y dejando volar la imaginación… así es, justamente, la vida.

Lo mismo se extiende al cuarto de los niños: un diseño espacial menos llamativo brinda un área de juego más cómoda, mientras que el blanco limpio y ordenado abre la puerta a un universo de imaginación.

Quizá, esta sea la vida que todos anhelamos.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo madera natural. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y compartir con nosotros!



