Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
La textura rocosa de la pared del fondo del televisor en el salón, las grullas bordadas en las almohadas y el ambiente pintado en tinta del tapete son ejemplos típicos de los elementos orientales. Esa placidez que se desvanece lejos de lo mundano invita a relajar cuerpo y mente.



En el diseño del comedor se ha aprovechado la belleza estructural de las formas paisajísticas, combinando con ingenio el encanto tradicional chino y un toque moderno. Las puntuales luces y sombras suavizan la sensación de profundidad, como montañas superpuestas, dotando al espacio de una esencia discreta pero singular.


El dormitorio enriquece sus detalles con distintos materiales, conectándose por doquier con el encanto oriental. La lámpara colgante constituye el toque final: su luz, fluida como un arroyo, se extiende por todo el ambiente, haciendo que hasta la respiración cobre vida.

En la habitación infantil, las suaves telas difunden una luz tierna que envuelve con delicadeza el sueño de princesa de la niña.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡A los que les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!



