Este caso presenta un proyecto de diseño de vivienda completa en estilo minimalista, donde todo el hogar adopta una decoración china sencilla y relajada, creando un ambiente cómodo y acogedor, que rompe con los esquemas tradicionales y ofrece un espacio fresco y original. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocer este proyecto!

El salón completo se muestra limpio y ordenado; el amplio uso del blanco en las paredes, junto con molduras personalizadas, confiere un tono oriental único, simple, confortable y libre. En el techo, la incorporación de cajas de iluminación a medida constituye una reinterpretación de la clásica balanza china: uno de sus extremos se sitúa en el salón, mientras que el otro se ubica en el centro del comedor, albergando fuentes lumínicas que, además de proporcionar una iluminación zonal, evitan el deslumbramiento.

En el elegante espacio del salón, el rojo cinabrio de las paredes aporta un toque destacado, convirtiéndose en uno de los pocos puntos de interés que captan instantáneamente la atención, siendo verdaderamente el broche final del ambiente. El fondo del sofá, manteniendo la unidad estilística general, apuesta por la relación calidad‑precio y la diferenciación, ofreciendo una visión renovadora de la estética china.

El comedor y el salón están relativamente independientes, pero conectados entre sí; un diseño sobrio y contenido recorre todo el espacio. La mesa, la lámpara colgante y los cuadros decorativos adoptan todos formas circulares, no solo por su simbolismo positivo, sino también porque eliminan ángulos y bordes, favoreciendo así una mayor fluidez espacial.

Destaca especialmente el mobiliario chino moderno del dormitorio: se han prescindido de las formas excesivamente ornamentadas y de los colores demasiado intensos, conservando únicamente lo esencial, lo que resulta realmente encantador.

En el estudio, la librería, el armario y el escritorio están integrados en una única pieza; la utilización de persianas venecianas mejora la iluminación natural y la sensación de amplitud y transparencia.

En la cocina, la funcionalidad prima sobre todo; tanto el estilo como la paleta cromática dialogan con el conjunto. Los azulejos de pared con pequeños cuadros aportan gran elegancia, haciendo que todo el espacio resulte más limpio y sobrio.

En el baño, tras la reforma, el espacio se ha ampliado y, en cierta medida, se ha logrado separar las zonas húmedas de las secas; el tono claro predominante continúa la línea de los azulejos de pared con pequeños cuadros empleados en la cocina, reforzando así la cohesión global del ambiente.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejar vuestro comentario y participar en la conversación con la editora de BOSNIE!

