Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
En el salón, dominado por los tonos blanco, negro y gris, un toque de atardecer se desliza ante la vista, aportando una paleta cromática propia del crepúsculo, con un leve aire poético. Recostado con tranquilidad en el sofá, el confort se extiende por todo el cuerpo, dejando sentir la comodidad y la calidez que brinda el hogar.


Las puertas correderas de vidrio de la cocina van abriendo poco a poco una atmósfera especial; el ambiente acogedor del interior contrasta con la frescura del exterior. Las dos pinturas murales situadas en el lado exterior de la cocina fueron concebidas para realzar el espacio, estableciendo un diálogo sutil con las obras interiores.

El dormitorio principal, con el blanco como color predominante, adquiere un toque delicado que evoca instantáneamente una esencia juvenil. El armario en tono blanco leche, la lámpara de cabecera con carácter, la pared de fondo singular y los armarios empotrados en forma de cuadros transforman un espacio de función única en una escena llena de encanto.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

