Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
Al entrar, la impresión es inmediata: las baldosas del porche y del salón están coordinadas, lo que aporta una sensación limpia y ordenada.
En una de las paredes se instaló un mueble de entrada suspendido, con el espacio inferior abierto para colocar una tira de luces; este es un gran detalle que potencia el ambiente.

Las paredes en tono blanco crema resultan mucho más agradables a la vista que un muro completamente blanco, ofreciendo calidez y comodidad. Incluso sin ningún tipo de decoración en la pared del televisor, el espacio no se percibe monótono.

La cocina abierta también destaca: en una de las paredes se ha colocado un armario que llega desde el suelo hasta el techo, integrando el frigorífico y liberando así espacio en la cocina; además, se ha dejado una zona libre para crear una barra que puede servir como soporte para hervidores y vasos de agua, perfecta para el comedor.

El diseño de los muebles en forma de U es una excelente opción para cocinas abiertas, especialmente porque aprovecha al máximo el espacio de ambas paredes, con materiales de alta calidad.

Al entrar en el dormitorio principal, nos llama la atención un espacio sencillo, sin exceso de decoración, que responde al estilo fresco y minimalista deseado por la propietaria: una lámpara y una silla bastan.

Aunque el baño cuenta con un lavamanos suspendido, la pequeña pared trasera junto con el armario colgante sobre el inodoro proporcionan muchísimo más espacio de almacenaje.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios e interactuar con nosotros en la sección de comentarios.

