Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo coreano, fresco y ligero. ¡Acompáñenos a descubrirlo a continuación!
En el recibidor se ha instalado un zapatero de media altura; los zapatos quedan perfectamente organizados y limpios como una patena. Para añadir un toque decorativo, dos macetas con plantas verdes, que desde el primer momento transmiten una atmósfera fresca y natural.

El salón adopta principalmente el blanco como color predominante; la ausencia de techo suspendido hace que todo el espacio resulte más diáfano y luminoso. El sofá y la alfombra de tela en tonos beige aportan una elegancia sutil y discreta, cuya belleza es cómoda y atemporal.
Se ha prescindido del mueble de televisión convencional, sustituyéndolo por un soporte de hierro forjado donde colocar el televisor, lo que aporta simplicidad y la posibilidad de reubicarlo según las necesidades.


La cocina y el comedor están integrados en un único espacio, lo que permite ahorrar espacio y facilita la circulación de los alimentos y la comida. Los armarios y la mesa de comedor en negro crean un conjunto armonioso, minimalista y a la vez moderno.

El dormitorio principal, debido a las limitaciones de espacio, no es muy amplio; sin embargo, sigue una estética minimalista clásica en blanco, negro y gris, sin excesivos adornos, para crear un ambiente tranquilo y confortable propicio para el descanso.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral de estilo coreano. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

